Actualización del Mapa de Calor de España
El artículo 14 de la Directiva 2012/27/UE de Eficiencia Energética, en su Anexo VIII, establece que los Estados Miembros de la Unión Europea deben realizar periódicamente una evaluación del potencial de uso de los sistemas de calefacción y refrigeración eficientes, de acuerdo con el Reglamento Delegado 2019/826. En el caso en que esta evaluación determine la existencia de potencial, cuyas ventajas superen a sus costes, los Estados deben adoptar las medidas necesarias para que se lleven a cabo infraestructuras de calefacción y refrigeración eficiente utilizando calor residual y energía procedente de fuentes renovables.
Bajo esta premisa, AESA en colaboración con Creara y el IDAE han desarrollado la Evaluación completa del potencial de calefacción y refrigeración eficientes y el Mapa del Calor de España.
Como primer paso del estudio se analizaron y categorizaron las demandas energéticas de 2018, de los sectores residenciales, terciarios e industriales para, posteriormente, poder realizar el estudio del potencial técnico y económico.
En el estudio del potencial técnico se analiza la posibilidad de sustitución de las tecnologías y equipos existentes por otros más eficientes o renovables que sean capaces de atender las demandas energéticas existentes. En este análisis se tienen en cuenta los factores limitantes en el desarrollo de las tecnologías, como pueden ser la disponibilidad de energía renovable, la presencia de calor residual, la necesidad de una demanda térmica mínima, etc.
Una vez dimensionadas las alternativas tecnológicas en el potencial técnico, se realiza el análisis de coste-beneficio teniendo en cuenta los ahorros e inversiones de las soluciones para determinar cual es la rentabilidad de cada solución, teniendo en cuenta el coste-beneficio para el inversor y para la sociedad, en general.
Como conclusión de este estudio, el IDAE ha puesto a disposición una aplicación web que permite ubicar en el mapa de España las demandas estimadas de calor y frío de consumidores de todos los sectores de actividad, así como las instalaciones que pueden generar calor o frío residual, incluidas las que utilizan energía procedente de fuentes renovables.





